En pleno interior de la provincia de Alicante, a 550 metros sobre el nivel del mar, se alza Castell de Castells, un encantador pueblo de apenas 480 habitantes que conserva intacta la esencia del mundo rural. Rodeado por imponentes sierras como la Serrella (1.379 m), Alfaro (1.166 m) y Aixortà (1.126 m), este destino es un verdadero paraíso para los amantes del senderismo, la tranquilidad y la naturaleza en estado puro.
Ubicado estratégicamente entre las comarcas de la Marina Alta, la Marina Baixa y la Vall de Seta, Castell de Castells sorprende con sus paisajes montañosos, su aire puro y su silencio, solo roto por el canto de los pájaros o el murmullo del viento entre los almendros.
Además de su entorno natural privilegiado, el pueblo conserva vestigios de un pasado fascinante que se deja ver en su arquitectura tradicional, sus rutas prehistóricas y sus yacimientos rupestres declarados Patrimonio de la Humanidad.
📍 Coordenadas: 38º 43′ 29″ N — 0º 11′ 40″ W
📐 Superficie: 45,90 km²
Si buscas desconectar del ruido, reconectar con lo esencial y disfrutar de una escapada rural auténtica, Castell de Castells te espera con los brazos abiertos.
🌿 Economía tradicional con alma rural
La economía de Castell de Castells tiene sus raíces en la agricultura de secano, con el cultivo de almendros, olivos y algarrobos, que siguen dibujando el paisaje con sus tonos naturales a lo largo del año. Aunque la actividad agraria ha sido siempre el motor del pueblo, en los últimos años ha comenzado una transformación gracias al auge del turismo rural y de interior, que ha puesto en valor la autenticidad de este rincón alicantino.
Además, el pueblo mantiene viva una tradición artesanal muy especial: el trabajo de la palma, con la que los vecinos elaboran a mano cestas, bolsos y piezas únicas que reflejan la identidad y el saber hacer heredado de generaciones.
🎉 Fiestas populares llenas de historia y emoción
Castell de Castells conserva un profundo respeto por sus tradiciones y lo demuestra en sus animadas fiestas, que llenan las calles de color, música y devoción. El 26 de julio se celebran las fiestas en honor a Santa Ana, patrona del municipio, y a partir del 15 de agosto, tienen lugar las festividades dedicadas a la Asunción de la Virgen.
Durante estos días, el pueblo se transforma con procesiones solemnes, espectaculares desfiles de Moros y Cristianos, verbenas populares y una tradición muy peculiar: las carreras de gallos, una costumbre ancestral que todavía pervive y atrae a vecinos y visitantes.

📜 Huellas de un pasado que marcó la historia
La historia de Castell de Castells está profundamente marcada por los acontecimientos ocurridos en 1609, cuando los moriscos que habitaban la zona se levantaron contra el decreto de expulsión. La rebelión fue sofocada tras una dura y desigual batalla librada en el emblemático Pla de Petracos, tras la cual los vencidos fueron embarcados en el puerto de Dénia.
A raíz de estos sucesos, se despoblaron antiguos asentamientos como Aialt, Vil·la y Santa Maria, cuyos restos aún pueden visitarse hoy. Los nuevos repobladores se establecieron en la Alcudia de Castells, dando origen al actual núcleo urbano. El pueblo perteneció en su día a la poderosa Orden de Calatrava, cuya cruz aún preside con orgullo el escudo del municipio.
🏛️ Patrimonio, historia y naturaleza en Castell de Castells
Castell de Castells no solo ofrece paisajes espectaculares, sino también un valioso patrimonio cultural y natural que sorprende a cada paso. Este encantador pueblo alicantino guarda rincones llenos de historia, arte y tradición que enriquecen la experiencia de cualquier visitante que busca una escapada rural auténtica.
⛪ Iglesia Parroquial
Construida en el siglo XVIII, la iglesia parroquial es uno de los principales edificios de interés arquitectónico del municipio. En el siglo XX se restauró su torre campanario, que hoy sigue dominando con elegancia el perfil del pueblo.
🏘️ Casco antiguo
Pasear por las callejuelas del casco antiguo de Castell de Castells es retroceder en el tiempo. Sus casas tradicionales, sus plazas tranquilas y su ritmo pausado invitan a perderse sin prisa y descubrir la esencia de un pueblo con alma.
🪵 Museo Etnológico
Ubicado en una antigua casa de labranza, este pequeño museo muestra cómo era la vida rural en el siglo XIX. Ofrece una experiencia inmersiva que incluye la proyección de un interesante audiovisual sobre el yacimiento de arte rupestre del Pla de Petracos, declarado Patrimonio de la Humanidad.
🌳 Área recreativa del Bancal Blanc
Ideal para pasar un día en familia rodeado de naturaleza. El Bancal Blanc cuenta con mesas, zonas de sombra y vistas a las montañas, perfecto para hacer un alto en el camino o disfrutar de un picnic tras una ruta de senderismo.

🎨 El Pla de Petracos: arte rupestre único en Europa
Uno de los grandes tesoros de Castell de Castells es el yacimiento de arte rupestre del Pla de Petracos, considerado uno de los mejores conjuntos de arte macroesquemático del arco mediterráneo.
Situado a unos 500 metros de altitud, en la margen izquierda del Barranc de Malafí, este enclave fue descubierto en 1980 por el Centre d’Estudis Contestans. El yacimiento está compuesto por ocho abrigos rocosos, de los cuales cinco conservan pinturas prehistóricas perfectamente visibles que datan de hace más de 6.000 años. Un lugar imprescindible para amantes de la historia, la arqueología y el arte.
🌿 Parajes naturales para conectar con lo esencial
El entorno natural de Castell de Castells es un paraíso para los amantes de la montaña, la flora y la tranquilidad. Entre sus paisajes más espectaculares destacan:
- Els Arcs: una formación rocosa natural que sorprende por su belleza.
- La Canal y La Cova del Somo: zonas de senderismo y exploración únicas.
- La Cova d’Aialt: una cueva cargada de historia y misterio.
- Les Fonts de la Retura, La Font dels Teixos y El Matissal: rincones llenos de encanto donde disfrutar del sonido del agua y la sombra de los árboles.
El municipio alberga una amplia variedad de flora mediterránea, con especial protagonismo de plantas aromáticas y medicinales como el romero, la lavanda, el tomillo o la manzanilla, que embriagan el aire con sus aromas naturales.